Muchas ideas y expectativas sobre los "derechos de autor" van a tener que cambiar para adaptarse a las posibilidades generadas por las nuevas tecnologías. Sobre todas esas dimensiones te invitamos a reflexionar.
Si uno busca la definición de piratería en Wikipedia, se va a encontrar con por lo menos dos definiciones diferentes:
Originalmente, el término refiere a la práctica de saqueo organizado o bandolerismo marítimo, en la que una embarcación atacaba a otra "con el propósito de robar su carga, exigir rescate por los pasajeros, convertirlos en esclavos y muchas veces apoderarse de la nave misma".

En la actualidad, sin embargo - y aunque la piratería "tradicional" no ha desaparecido del todo - el término se emplea sobre todo para referirse a "la copia de obras literarias, musicales, audiovisuales o de software efectuada sin el consentimiento del titular de los derechos de autor o, en su defecto, sin autorización legal" y/o "a la venta ilícita de material reproducido ilegalmente".
En otras palabras, hay piratas y piratas. Están los piratas somalíes, que en pleno siglo XXI aún secuestran todo tipo de embarcaciones, desde pequeños yates de lujo hasta inmensos buques petroleros. Y están los que piratean música, películas, software y demás.
Y, entre estos últimos, están los que se enriquecen a costa del trabajo de otros, los que a duras penas se ganan la vida vendiendo discos en la calle, y los que bajan música y películas de Internet, pero no se lucran (y a lo mejor son también los que van a conciertos, compran camisetas de sus bandas favoritas y cosas así).
¿Son estas diferencias importantes? Nosotros creemos que si. Pero también creemos que es importante reconocer el impacto que puede tener sobre la creación artística una inadecuada protección de los derechos de autor, ya que nadie sobrevive a punta de aplausos y reconocimientos morales.
Así, incluso si no te estás enriqueciendo con la piratería, al comprar CD y DVD piratas no sólo estás alimentando una industria criminal: al no permitirles beneficiarse del fruto de su trabajo, podrías estar atentando contra la supervivencia de los mismos artistas que probablemente admirás.
Al mismo tiempo, sin embargo, muchas ideas y expectativas sobre los "derechos de autor" van a tener que cambiar para adaptarse a las posibilidades generadas por las nuevas tecnologías. Sobre todas esas dimensiones te invitamos a reflexionar.
Lea también:
La Brújula TV
Fútbol en letras
Desde mi ventana
Librexpresión
Bitácora
Cultura Digital
Desde la Redacción
Vivencias

SE COMENTA
Escrito por 'Lidia Hunter' sobre 'Los blogs de Nicaragua'
Escrito por 'cris' sobre 'Los mil usos del agua'
Escrito por 'marianela' sobre 'Becas, becas y más becas'
Escrito por 'Carlos Romero' sobre 'Alcoholismo en femenino'
Escrito por 'Gaby Benavides' sobre 'Alcoholismo en femenino'
Escrito por 'Vanessa' sobre 'Nicaragua: país de donantes de sangre'
Escrito por 'richard granera' sobre 'Recetas para armar a un bloguero'
Escrito por 'Spy' sobre 'Comer Sano: sos lo que comés'
Escrito por 'Jeff' sobre 'Comer Sano: sos lo que comés'
Escrito por 'Marvin' sobre 'Buscando un método anticonceptivo'
Escrito por 'oswaldo laj ' sobre 'Becas, becas y más becas'
Escrito por 'Gaby' sobre 'Buscando un método anticonceptivo'
Escrito por 'Oscar' sobre 'Entregan premios a la música nicaragüense'
Escrito por 'michelle' sobre 'Libros: La dramática vida de Rubén Darío '
Escrito por 'Alejandra' sobre 'Jóvenes seducidos por el Poder'
Escrito por 'carlos' sobre 'Voces Unidas para hacerse oir'
Escrito por 'A. Baldizon' sobre 'Buscando un método anticonceptivo'
Escrito por 'Melissa' sobre 'La Brújula en Alemania (Der Kompass in Deutschland)'
Escrito por 'hyuberr corea' sobre 'Jóvenes seducidos por el Poder'
Escrito por 'Rebeca' sobre 'La Brújula en Alemania (Der Kompass in Deutschland)'